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Abril 2026
Historia de la Nefrología

Los Padres de
la Hemodiálisis

Cómo Willem Kolff y Belding Scribner transformaron la insuficiencia renal de sentencia de muerte a enfermedad tratable, salvando más de 1.5 millones de vidas en el mundo.

Raíces Médicas Fuente: Albert Lasker Foundation, 2002 Lectura: 10 min
Por Raíces Médicas Fuente primaria: Albert Lasker Foundation · 2002 Nefrología · Historia Médica

Cada vez que un paciente se sienta en una silla de diálisis y regresa a su casa vivo, está siendo testigo de una deuda histórica con dos hombres: Willem Johan Kolff y Belding Scribner. Juntos, en décadas distintas y con herramientas radicalmente diferentes, convirtieron la insuficiencia renal terminal de una condena irreversible en una condición tratable — y en el proceso, fundaron toda una rama de la medicina moderna.

Esta es su historia completa.

WK
1911 — 2009
W.K.
Willem Johan Kolff
1911 – 2009 · Países Bajos / EE.UU.

Médico e inventor. Construyó el primer riñón artificial funcional bajo ocupación nazi en los Países Bajos. Más tarde desarrolló el primer corazón artificial implantable. Padre de la medicina de órganos artificiales.

BS
1921 — 2003
B.S.
Belding H. Scribner
1921 – 2003 · Seattle, EE.UU.

Nefrólogo en la Universidad de Washington. Inventó el shunt de Teflón que hizo posible la diálisis crónica indefinida. Fundó el primer centro ambulatorio de diálisis del mundo y fue pionero de la bioética médica moderna.

01
Países Bajos, 1938
Un Joven Médico, un Paciente que Muere, y una Promesa

En 1938, Willem Kolff, recién graduado de medicina, trabajaba en el hospital universitario de Groningen. Uno de sus primeros pacientes era un joven de 22 años que moría lentamente de insuficiencia renal. Kolff lo observó durante días —impotente, frustrado— mientras los desechos tóxicos acumulados en su sangre apagaban su cuerpo, órgano por órgano.

Esa muerte lo marcó de por vida. La misma tarde fue a la biblioteca universitaria en busca de una respuesta. Encontró un artículo de 1913 escrito por John Abel de Johns Hopkins, que describía un experimento en perros: extraer sangre, hacerla pasar por tubos porosos bañados en solución salina y devolverla al animal. El concepto era claro —la diálisis podía funcionar— pero el método era primitivo e inseguro para humanos.

Kolff vio la posibilidad donde otros veían el fracaso. Tenía dos ventajas que Abel no tuvo: la heparina como anticoagulante seguro, y el celofán de tripa de salchicha como membrana de diálisis perfecta. Solo necesitaba construir la máquina.

"Si pudiera encontrar una manera de extraer los venenos producidos cada día, podría salvar a esos pacientes."
— Willem Kolff, reflexionando sobre su primer paciente fallecido · Groningen, 1938
02
Kampen, Países Bajos · 1940–1945
Construir un Riñón en Medio de la Guerra

Lo que vino después desafía la imaginación. En 1940, los nazis invadieron los Países Bajos. El mayor apoyo de Kolff en Groningen —su jefe de departamento, quien era judío— se suicidó antes de ser arrestado. Un simpatizante nazi tomó su puesto. Kolff decidió trasladarse a Kampen, una ciudad pequeña, donde continuó su proyecto en secreto y con recursos mínimos.

Trabajar bajo ocupación nazi significaba trabajar sin nada. Las agujas eran escasas. El caucho era tan valioso que lo reservaba solo donde necesitaba flexibilidad, sustituyéndolo con tubos de vidrio en el resto del recorrido. Los primeros modelos usaban tiras de aluminio; cuando el aluminio escaseó, usó listones de madera —que funcionaban bien, salvo cuando se combaban con la humedad—. Lo único que había previsto con anticipación eran metros y metros de tripa de salchicha, comprada antes de que los alemanes llegaran.

Convenció al director de una fábrica local de esmalte, Henrick Berk, de ayudarlo. En 1942, juntos construyeron el primer riñón artificial de tambor rotatorio: 40 metros de celofán enrollados en espiral alrededor de un tambor horizontal que giraba dentro de un tanque de esmalte lleno de solución de enjuague. Al girar, la sangre recorría todo el tubo liberando sus toxinas hacia el líquido circundante.

La mayoría de los médicos tenían poca fe. Solo le referían pacientes en coma o al borde de la muerte. Los primeros 15 pacientes fallecieron —pero no por el tratamiento—. Sin embargo, Kolff podía controlar los niveles de urea, y algunos pacientes despertaron brevemente de su coma, lo que lo mantuvo firme en su convicción.

03
Septiembre, 1945
La Primera Victoria: Una Ironía de la Historia

En septiembre de 1945, Kolff logró su primera victoria indiscutible. La ironía histórica no podía ser más profunda: su paciente era una mujer de 67 años que había colaborado con los nazis, delatando a vecinos holandeses a las autoridades alemanas. La hostilidad de la comunidad hacia el médico que intentaba salvarla era palpable. Pero Kolff procedió —fiel a su rol como médico, por encima de cualquier otra consideración.

La mujer llegó inconsciente. Tras muchas horas de diálisis, Kolff se inclinó sobre ella y le preguntó si podía escucharlo.

"Ella abrió lentamente los ojos y dijo: 'Me voy a divorciar de mi marido.'"
— Willem Kolff · ASAIO Journal, editorial 1993 · citado en Lasker Foundation, 2002

Sus riñones comenzaron a producir orina. Cumplió su palabra, se divorció, y vivió siete años más antes de morir de otra enfermedad. La revolución del tambor había comenzado.

Terminada la guerra, Kolff no patentó su invento. Donó sus cinco riñones artificiales a hospitales en Londres, Polonia, La Haya, Montreal y el Hospital Mount Sinai de Nueva York. También compartió los planos con George Thorn en Boston, lo que llevó al riñón Kolff-Brigham, usado durante la Guerra de Corea para dializar soldados con falla renal traumática, y que facilitó el primer trasplante renal exitoso realizado por Joseph Murray en 1954.

Datos Clave · El Impacto de Kolff
75–90%
Mortalidad por falla renal aguda antes del riñón artificial
20–50%
Mortalidad actual, según la enfermedad de base
5
Riñones donados gratuitamente al mundo en 1945
04
Seattle · 4:00 a.m., 1960
Scribner: La Revelación que Cambió Todo

El riñón de Kolff salvaba pacientes con falla renal aguda y temporal. Pero para los pacientes con enfermedad renal terminal crónica, cuyo riñón no se recuperaría jamás, el panorama seguía siendo mortal. El problema era técnico: cada sesión de diálisis requería insertar agujas en arterias y venas. Con el tiempo, esos vasos quedaban tan dañados que los médicos literalmente se quedaban sin acceso. La creencia dominante: la diálisis crónica era imposible.

Belding Scribner, profesor en la Universidad de Washington, observó impotente cómo un paciente que había respondido milagrosamente a una sesión de diálisis moría semanas después, incapaz de recibir más tratamientos. Esa imagen lo persiguió durante semanas.

Una noche, incapaz de dormir, se despertó a las 4 de la madrugada con una idea. Se levantó y la anotó en un papel: un conector en forma de U, fabricado de Teflón, implantado permanentemente entre una arteria y una vena del antebrazo. Cuando se necesitara dializar, simplemente se desconectaría el puente y se conectaría la máquina. Al terminar, se reconectaba. Sin nuevas incisiones. Sin destruir nuevos vasos.

El Teflón era el secreto: su superficie ultra-lisa repele prácticamente cualquier sustancia. Los coágulos no pueden adherirse, y el material no reacciona con los tejidos del cuerpo.

Scribner contactó al cirujano David Dillard y al ingeniero Wayne Quinton, quien dominó el arte de doblar Teflón —un proceso similar al soplado de vidrio—. En marzo de 1960, los tres estaban listos. Implantaron el primer shunt en Clyde Shields, un mecánico de 39 años que moría de insuficiencia renal crónica.

Los expertos del mundo seguían dudando: el riñón no solo filtra, también produce eritropoyetina, activa la vitamina D, regula la presión arterial. Una máquina nunca podría reemplazar todo eso, insistían. Shields los hizo callar. Vivió 11 años en diálisis intermitente. El quinto paciente de Scribner, Tim Albers, vivió 36 años —más de 5,700 sesiones— antes de morir de causas no relacionadas.

"De la noche a la mañana, el pronóstico de la enfermedad renal terminal pasó de 90% fatal a 90% tratable."
— Albert Lasker Foundation · Premio Clínico 2002
05
Seattle, 1962
El Primer Dilema Bioético de la Medicina Moderna

En 1962, Scribner estableció el primer centro ambulatorio de diálisis del mundo, hoy conocido como el Northwest Kidney Center. Casi de inmediato, la demanda superó la capacidad: solo había seis máquinas. El seguro médico y Medicare no cubrían la diálisis crónica, que costaba $10,000 anuales en dólares de 1960. Pacientes moribundos clamaban por acceso.

La pregunta era aterradora: ¿quién vive y quién muere?

Bioética Médica

El Primer Comité de Bioética del Mundo

Scribner no quiso ser el juez. Su solución fue radical: crear un comité anónimo de ciudadanos —el primero en su tipo en la historia de la medicina— compuesto por cinco líderes comunitarios laicos y dos médicos fuera de la nefrología. Este comité decidía quién recibía diálisis y quién no. Fue polémico, doloroso e imperfecto. Pero sentó las bases de la bioética médica moderna. Muchos de los debates actuales sobre acceso, justicia distributiva y priorización de recursos en salud tienen su origen directo en aquel comité de Seattle de 1962.

Scribner también desarrolló una máquina de diálisis portátil y miniaturizada para uso doméstico, con mecanismos de seguridad que permitían operarla sin entrenamiento médico especializado. Esto liberó camas en el centro y permitió a los pacientes incorporar el tratamiento a su vida cotidiana. Hoy, miles de pacientes en el mundo dializan desde sus propias casas.

06
1938 – 2009
Cronología: De Groningen a Seattle
1938
Kolff observa morir a su primer paciente renal en Groningen. Inicia investigación sobre diálisis. Descubre el trabajo de John Abel (1913).
1940
Los nazis invaden los Países Bajos. Kolff se traslada a Kampen y continúa su trabajo en secreto.
1942
Primer riñón artificial de tambor rotatorio. Construido con celofán de tripa de salchicha y un tanque de esmalte, con ayuda de Henrick Berk.
1943–44
Kolff trata 16 pacientes con falla renal aguda. Ninguno sobrevive, pero el concepto queda validado.
1945
Primera curación documentada. Paciente de 67 años recupera consciencia tras 11 horas de diálisis. Kolff dona sus 5 máquinas al mundo al terminar la guerra.
1954
El riñón Kolff-Brigham facilita el primer trasplante renal exitoso, realizado por Joseph Murray en Boston.
1960
Shunt de Scribner. Primer implante en Clyde Shields, Seattle. La diálisis crónica indefinida se vuelve posible. El pronóstico de la falla renal terminal se invierte radicalmente.
1962
Scribner funda el primer centro ambulatorio de diálisis del mundo (Northwest Kidney Center). Crea el primer comité de bioética médica de la historia.
1982
Kolff lidera el equipo que implanta el primer corazón artificial. Barney Clark vive 112 días con el dispositivo.
2002
Premio Albert Lasker Clinical Medical Research Award. Entrevista histórica en video con ambos pioneros, documentada para la posteridad.
2003 / 2009
Scribner fallece en 2003. Kolff fallece en 2009 a los 97 años, activo en investigación de órganos artificiales hasta el final.
Premio
Lasker
2002
Reconocimiento Histórico
Premio Albert Lasker de Investigación Clínica

En 2002, la Fundación Lasker —considerada el "antecámara del Nobel" en medicina— honró a Kolff y Scribner por transformar la insuficiencia renal de sentencia de muerte en enfermedad tratable. Ese mismo año realizó una entrevista en video con ambos pioneros: un documento histórico para todo profesional de la nefrología y estudiante de la salud.

Ver entrevista completa →
07
Hoy
El Legado que Nos Rodea Cada Día
🩺
Diálisis Crónica

Más de 300,000 pacientes en EE.UU. y 1.5 millones en el mundo viven gracias a la hemodiálisis crónica. El hemodiálisis sigue siendo el único método en que una máquina reemplaza permanentemente un órgano vital humano.

🫀
Órganos Artificiales

El trabajo de Kolff fundó la disciplina completa. Inventó el oxigenador de bomba para cirugía cardíaca, el balón de contrapulsación aórtico y el primer corazón artificial implantable en seres humanos.

⚖️
Bioética Médica

El comité de asignación de Scribner de 1962 es el origen directo de la bioética médica moderna y de los debates actuales sobre acceso, justicia distributiva y priorización de recursos en salud.

Para quienes trabajamos en nefrología, esta no es solo historia. Es el origen de todo lo que hacemos. Cada acceso vascular, cada membrana de dializador, cada fístula arteriovenosa. Todo se construyó sobre los fundamentos que Kolff levantó en una ciudad holandesa ocupada por los nazis, y que Scribner completó a las 4 de la mañana en Seattle.

— ◆ —
Referencias
1. Kolff WJ. The artificial kidney — past, present and future. ASAIO Journal. 1993.
2. Albert and Mary Lasker Foundation. Clinical Medical Research Award: Hemodialysis for treating end-stage kidney disease. New York: Lasker Foundation; 2002. Disponible en: laskerfoundation.org
3. Scribner BH, Buri R, Caner JEZ, Hegstrom R, Burnell JM. The treatment of chronic uremia by means of intermittent hemodialysis: a preliminary report. Transactions — American Society for Artificial Internal Organs. 1960;6:114-122.
4. Abel JJ, Rowntree LG, Turner BB. On the removal of diffusible substances from the circulating blood of living animals by dialysis. Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics. 1913;5(3):275-316.
5. Haas G. Versuche der Blutauswaschung am Lebenden mit Hilfe der Dialyse. Klinische Wochenschrift. 1925;4(1):13-14. (Series de reportes, 1924-1928.)
6. United States Renal Data System (USRDS). Annual Data Report: Epidemiology of Kidney Disease in the United States. Bethesda, MD: National Institutes of Health, NIDDK. Edicion vigente.
7. National Kidney Foundation (NKF). KDOQI Clinical Practice Guidelines and Clinical Practice Recommendations. New York: NKF. Disponible en: kidney.org
Aviso legal: Este contenido es de carácter educativo e informativo. No sustituye el criterio clínico ni la evaluación de un profesional de la salud calificado. Para información sobre tu tratamiento renal, consulta siempre a tu médico o equipo de nefrología.